Fue recién en 1935, con una reforma de la Constitución Provincial, cuando se creó el Tribunal de Cuentas de Jujuy, marcando un hito fundamental en el control de la hacienda pública. A partir de ese momento, se estableció que la administración y el uso de los fondos públicos debían ser examinados por un órgano especializado e independiente, cuya organización fue definida por la Legislatura mediante la Ley de Contabilidad